El planeamiento de las operaciones en las empresas industriales ha perdido su importancia estratégica, no es algo que haya ocurrido en los últimos años. Es un proceso que atraviesa varias décadas, desde tiempos en que no se hablaba de la globalización, Internet, ni competitividad. Curiosamente hoy, con la irrupción de una visión integradora de la cadena de suministro (SCM), parece renacer el concepto de planificación, remozado con algunos términos como colaboración, optimización, B2B. Pero ¿se trata de un verdadero resurgimiento? ¿O es otro impulso arrogante de la tecnología? Este libro trata de los sistemas de planeamiento, los tradicionales y las nuevas tendencias, desde una perspectiva diferente. El concepto de “Compliance”, tal como se aplica dentro del mundo de la medicina, introduce una oportunidad para mejorar la calidad de los procesos de planeamiento.

Planes en
Planillas de
Cálculo?

Sistemas MRP, ERP, SCP. ¿Qué tienen en común? Sin duda la letra “P”, el planeamiento. Sin embargo, a pesar de una amplia galería de nuevos conceptos y herramientas, en la mayoría de las empresas los planes y programas se mantienen aún en planillas de cálculo.
¿Hay algo malo con las planillas de cálculo? Realmente no, incluso puede ser conveniente, en algunas organizaciones pequeñas o medianas mantener estas planillas, al menos hasta encontrar un reemplazo más eficaz y económico. Lo que sucede es que en los últimos años la mayoría de las empresas industriales, principalmente las grandes, han invertido mucho dinero en soluciones informáticas integradas, pero estas planillas de cálculo subsisten aún, completamente disociadas de los sistemas de información, y ya es hora de comenzar a recuperar parte de la inversión. Dentro del software que las empresas han comprado hay muchas funciones de planeamiento que son desconocidas, y por lo tanto casi nunca aplicadas.


La cascada congelada


El manejo de las recomendaciones que genera un sistema de planeamiento ha dado origen a un viejo problema que subsiste en los modernos SCP’s, podemos definirlo como “la cascada congelada”. Para comprenderlo mejor veamos la foto de una cadena sencilla en el siguiente cuadro:
El producto A se fabrica con un componente B y éste con el insumo C. De acuerdo a la demanda actual hay una orden en firme para producir A para dentro de tres días, para ello el día 2 debemos producir el semielaborado B y el día 1 debe ingresar al stock la materia prima C. Supongamos ahora que generamos un nuevo plan y éste detecta que ya no hay demanda del producto A, entonces el sistema emite un mensaje para que eliminemos la orden de producción de A, pero no advierte nada acerca de las órdenes de B y C
Estas órdenes quedan congeladas en la cascada hacia los primeros eslabones de suministro ¿Es un error del sistema? No, en realidad el sistema no puede sugerir ninguna acción hasta que nosotros decidamos que hacer con la orden del producto A, si lo hiciera podría generar situaciones confusas y contradictorias. El sistema ignora cuál será nuestra decisión, esta es la razón de su incertidumbre para asumir cualquier alternativa. El drama de la cascada congelada es la pobreza sintáctica del lenguaje digital del sistema informático, espera una respuesta a su nivel: sí o no, cuando el espectro de posibilidades es mucho más amplio.
Este problema está directamente vinculado con la cantidad de eslabones de nuestra cadena de suministro, mientras más elementos tengamos mayor es la probabilidad de encontrarnos con cascadas congeladas.
Ahora que pretendemos abarcar toda la cadena resultará más difícil prevenir este efecto, más aún si nos extendemos hacia clientes y proveedores externos. El problema de la “cascada congelada” nos permite comprender que el planeamiento no depende de fórmulas o algoritmos de cálculo sino de la decisión de una persona.


¿Qué se logra con Compliance?


- Mejorar el proceso de planeamiento sin invertir en nuevos componentes tecnológicos.
- Asegurar la calidad de la información y los procesos asociados al planeamiento de operaciones.
- Integrar en el plan los criterios de rentabilidad apropiados para cada negocio.
- Ampliar la visión de la cadena de suministro, partiendo de la optimización de la cadena interna.
- Conocer los desvíos en el momento en que se producen, y en algunos casos, anticiparlos para resolver la situación de “cascada congelada”.
- Ajustarse a la realidad que imponen las restricciones y limitantes del mundo cotidiano.


Conclusiones


- Una empresa que no pudo implementar un MRP exitoso fracasará en su intento de aplicar una herramienta de planeamiento avanzado si no genera cambios en su estructura, organización, procesos y cultura de planeamiento.
- Si no podemos garantizar un nivel de calidad aceptable en los datos del sistema transaccional, tratar de sincronizarlo con un sistema de planeamiento avanzado (SCP) sólo aumentará la incertidumbre.
- Es necesario resolver y optimizar la cadena interna para luego poder establecer vínculos serios hacia otras organizaciones. Primero debemos mirar hacia adentro, comenzar a mejorar desde el ERP.
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